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Pedro Chinchilla Soler es el actual capitán del Hércules B. Desde bien pequeñito tuvo claro que quería jugar al fútbol. Un día decidió probar suerte en el Hércules, aunque su edad no le permitió formar parte del club blanquiazul. Así que su andadura en este deporte comenzó en el Obrera. Más tarde pasaría por equipos como el Alicante, donde estuvo 5 años, San Blas, Carolinas, Elche o Kelme. También jugó con la Selección Valenciana. Tras su etapa como juvenil, recaló en el Albatera.

De ahí paso al Almoradí al que, por cierto, se enfrentará este fin de semana y en el que jugaría durante tres años. Aun así, el CD Cox es el club del que mejores recuerdos guarda. Un ascenso, el pasado año, que le dejó marca y un club que que le ha dejado las puertas abiertas para que vuelva son el resultado de un trabajo bien hecho. Es posible que el fútbol todavía no le haya premiado como se merece, pero su llegada al Hércules tal vez sea una de sus últimas oportunidades tal y como el mismo nos confiesa. Hoy, Pedro Chinchilla nos explica como comenzó a dar sus primeras patadas al balón y como ha sido su carrera deportiva. Esta es la primera parte de su historia…Con nuestro capitán comienzan las #entrevistashcfb

¿Cómo fueron los primeros pasos de Pedro Chinchilla en el mundo del fútbol?

Toda mi vida he jugado al fútbol. Mientras todos mis amigos jugaban con muñecos, yo estaba con la pelota. Mis regalos eran unas botas de fútbol y un balón. Siempre he tenido claro que quería jugar al fútbol.

¿Cómo empezaste en este deporte?

Empecé en el equipo que tenía más cerca; en unas escuelas municipales. Jugaba con gente mayor que yo porque no tenía edad para jugar. No tenía ficha y en el partido en que venían a reclamarla, me tocaba quedarme en la grada sin jugar. Me di cuenta de que me gustaba mucho y decidí irme a otro equipo.

Cuéntanos como fue esa prueba que hiciste en el Hércules C.F. de pequeño…

No fue una prueba. Era un crío y quería formar parte del Hércules C.F. No tenía edad para jugar. Fui a verlos entrenar y me dijeron que no podía jugar. Yo le dije a mi madre que eran mayores, pero más malos que yo y me fui llorando a casa. Ahí es cuando me fui a un equipo que, aunque no tuviese ficha, me dejaban jugar. Con esa edad que te digan que no, te marca un poco.

¿En tu familia hay herculanos?

Sí. Tengo bastantes herculanos en mi familia. Mi madre es muy herculana, pero ante todo del equipo en el que esté su hijo. Mis tíos también son herculanos. Toda mi familia es de Alicante. El fútbol en Alicante ha sido el Hércules. El equipo que estaba en Primera División era el Hércules y todo el mundo lo seguía.

¿Por qué equipos has pasado?

Primero estuve en el Obrera que es un equipo de barrio que llevaba el entrenador de unas escuelas. Después me fui al Alicante donde empecé desde benjamín y donde estuve cinco años jugando. Ahí es donde realmente aprendí muchas cosas de las que sé ahora. Luego por diversos problemas me tocó buscarme la vida e irme a otros equipos.

Y durante el tiempo que estuviste en el Alicante, ¿qué te sucedió con el Real Madrid?

Recibí una carta del Real Madrid para ir a realizar una prueba junto a un chico de Villajoyosa que es el hermano mayor de José Rodríguez. La prueba fue en junio de 2000 y fuímos el mismo día de la prueba a las 10 de la mañana. En ese partido perdimos 9-7 y yo marqué 6 goles con mi equipo. Al acabar, hablaron con nuestros padres y les comentaron que estaban interesados en nosotros pero que éramos muy pequeños para dejar a la familia. Les dijeron que nos seguirían muy de cerca y estarían pendiente de todo. En ese momento fue cuando llegó Florentino y cambió todo el Real Madrid de arriba a abajo. Entonces todo ese seguimiento no lo hicieron y ya no supimos nada más.

Tras tu paso por el Alicante ¿qué pasa?

En el Alicante tuve problemas con un entrenador porque hubo compañeros que tenían que jugar antes que yo. Es verdad que, a lo mejor, físicamente no estaba en condiciones, pero cuando salía al terreno de juego daba buen resultado. Yo quería jugar y dije que me iba. Como era mi año de Infantil Autonómico, el entonces presidente, Antonio Solana, me dijo que me fuera al San Blas y que el Alicante se encargaba de pagarme los gastos y que la temporada siguiente volvería. Ese año, jugaría también con la Selección Valenciana.

Cuando volví al Alicante parecía que la gente ya no me miraba igual. Eso de que el presidente hubiera pasado por encima del director deportivo, del entrenador… no les sentó bien. Así que, a mitad de temporada, en Navidad, me fui al Elche donde terminé el año. Después jugué en el Carolinas, volví al San  Blas y luego estuve dos años en el Kelme.

Y tras tu etapa juvenil, ¿dónde recalaste?

En acabar la etapa juvenil, y como el Kelme no tenía equipo senior, me llamó el Albatera y comencé a jugar en Preferente. Empecé muy bien y jugando todos los partidos. Además, contaban mucho conmigo para haber salido de juveniles. Pero, ese año, tuve un pequeño problema y estuve un tiempo parado. Entonces después de eso me costó volver a entrar. Yo quería jugar, me daba igual que fuese Preferente que Primera Regional. En el Albatera no jugaba y me fui a Catral, que estaba en Primera Regional. Cuando acabé el año me fui al Almoradí y allí estuve tres años y conseguimos el ascenso de Primera Regional a Preferente.

¿Es posible que fuese tu mejor etapa como futbolista?

En senior mi mejor etapa fue en el Cox. En el Almoradí hubo un buen ambiente y éramos un buen grupo. Los dos primeros años estuve muy a gusto, pero el tercer año cambiaron las cosas. Pasó de ser un equipo de amigos donde se logró el ascenso, y en Preferente no se hizo un “temporadón” pero se acabó en la categoría, a ser algo más profesional. Quisieron hacer cosas para conseguir el ascenso a Tercera como, por ejemplo, traer a jugadores cobrando mucho dinero y entonces cambió todo. Para los tres años que estuve allí, cobrando poco dinero para los kilómetros que hacía, no me sentí valorado. Bajo mi punto de vista, me trataron mal. De Almoradí no me fui yo, me tiraron ellos. Para mí, sin motivo. Me dijeron que me daban la baja porque mi actitud no era la adecuada.

Eso fue en Navidad. Después me llamaron del Jumilla que estaba en Tercera, estaba cuarto y en puestos de Play Off a Segunda B. No fui porque no me compensaba por el tema del trayecto. Acabé yéndome al Cox, que me pillaba más cerca y veía el objetivo de volver a hacer un ascenso a Preferente, que es lo que al final conseguimos. Allí estuve muy a gusto. Ese sí que ha sido el club donde mejor me han tratado, tras las categorías inferiores. Es el equipo senior donde mejor me he sentido. En el momento de venir al Hércules, yo quería jugar aquí, pero me dolía irme del Cox por lo bien que me trataron y donde aun contaban conmigo. Además, me iban a pagar bastante más que la temporada anterior. Aun así, decidí probar suerte. Puede que sea una de mis últimas oportunidades.

¿Cómo fue tu ascenso con el CD Cox?

Yo no había conseguido nunca un ascenso de esta forma. Fue uno de los mejores momentos de mi carrera. Una satisfacción muy grande. Y también lo fue al ver la ilusión que tenía la gente del pueblo. Yo estuve muy a gusto allí. Me trataron muy bien. De hecho, sigo hablando con gente de Cox y aún me siguen diciendo que cuando quiera tengo las puertas abiertas para volver al club.

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